Pedazos de amor dispersos
Volados desde el sur por ese viento tan de allá
Viento de secretos susurrados
A veces
Y otras
Gritados
Pedazos de amor buscando
La unidad
Disparos veloces
Hacia quién sabe dónde
Pedazos de amor
Doliendo años
Lágrimas de deshielo
Alma lago sureño
Corazón ventisquero
De largo andar
Un descanso te pido
Descansar en el abrazo
Que regala cada mañana
Este nuevo sol
Esta sonrisa
Estos ojos
Que amo
Tanto
Que tanto amo hoy
...Pensó dagual
Este hollejo es nuestra burbujita, nuestra mirada al mundo,
nuestra vista panorámica de todo lo demás
Atesoramos acá nuestro vino, nuestros sueños mas bonitos,
nuestras locuras mas intrépidas y nuestros caprichos mas cobardes
Concretamos acá nuestro escape, con el ultimo recurso, el poético
y tiramos la palabra por la ventana en un canyengue de ideas,
al que ustedes, desde ya, están invitados
nuestra vista panorámica de todo lo demás
Atesoramos acá nuestro vino, nuestros sueños mas bonitos,
nuestras locuras mas intrépidas y nuestros caprichos mas cobardes
Concretamos acá nuestro escape, con el ultimo recurso, el poético
y tiramos la palabra por la ventana en un canyengue de ideas,
al que ustedes, desde ya, están invitados
miércoles, 4 de marzo de 2009
sábado, 10 de junio de 2006
Chat
yo anoche me fui
con la mejor de mis sueños
la flaca quiteña
la que incendia sábanas
y descubre bosques de caricias imperdibles
y arrulla al oído
cantos de cigarro y vino
flaca linda
quiteña hermosa
de erres arrastradas
y manos impúdicas
(un corazón solo
no merece tanta alegría)
...Pensó dagual
con la mejor de mis sueños
la flaca quiteña
la que incendia sábanas
y descubre bosques de caricias imperdibles
y arrulla al oído
cantos de cigarro y vino
flaca linda
quiteña hermosa
de erres arrastradas
y manos impúdicas
(un corazón solo
no merece tanta alegría)
Quito, 10/06/06
jueves, 6 de abril de 2006
Quien las comprendiera tanto como las quiere, dicen que dijo.
Ella decidió, buscó la manera, la encontró.
Llegó una noche con toda la desición en tres copas y destruyó los sueños de futuro con una sonrisa irónica.
Tuvo que callar él. Vió el final en los ojos de ella. Ahogó el grito en diez botellas. Escondió el llanto en la lluvia de la madrugada. Y se fué.
Caminó la sombra del Pichincha con el peso de la bronca en su mochila.
Anduvo nubes con el dolor en el corazón.
Ella reencotró sus noches largas.
El encontró una puerta abierta y entró. Abandonó la mochila en un abrazo y el dolor en diez caricias. Soñó sueños nuevos y reecontró la sonrisa.
Probó sabores nuevos en el desayuno e inventó nuevos sabores en la cena.
Prometió no prometer.
Alzó su puño izquierdo y volvió a gritar hasta la felicidad siempre.
Y allí andan.
Ella golpeando desde el rencor de no haberlo visto suicidarse por ella
El soportando los golpes de no haber muerto en ese amor.
...Pensó dagual
Ella decidió, buscó la manera, la encontró.
Llegó una noche con toda la desición en tres copas y destruyó los sueños de futuro con una sonrisa irónica.
Tuvo que callar él. Vió el final en los ojos de ella. Ahogó el grito en diez botellas. Escondió el llanto en la lluvia de la madrugada. Y se fué.
Caminó la sombra del Pichincha con el peso de la bronca en su mochila.
Anduvo nubes con el dolor en el corazón.
Ella reencotró sus noches largas.
El encontró una puerta abierta y entró. Abandonó la mochila en un abrazo y el dolor en diez caricias. Soñó sueños nuevos y reecontró la sonrisa.
Probó sabores nuevos en el desayuno e inventó nuevos sabores en la cena.
Prometió no prometer.
Alzó su puño izquierdo y volvió a gritar hasta la felicidad siempre.
Y allí andan.
Ella golpeando desde el rencor de no haberlo visto suicidarse por ella
El soportando los golpes de no haber muerto en ese amor.
Quito, 06/04/06
...Pensó dagual
domingo, 25 de abril de 2004
Cuentan de alguien que quería volar
Se despertó una mañana con el deseo de volar
Y desayuno con el deseo de volar en la mesa
Y anduvo días con el deseo de volar a cuestas
A la semana se paraba frente el espejo
Desnuda
Apretaba fuerte los dientes para que le saliesen alas
Porque deseaba volar
Y anduvo así días que fueron semanas apretando fuerte los dientes para que le saliesen alas
Con el deseo de volar a cuestas
Algunos meses después
Una noche del invierno del sur
Abrió la ventana
El viento helado lastimó el calor de la casa
Deseó más que nunca
Tener alas
Y volar
Y salió a caminar
Dos vueltas mas allá de la última esquina
Una puerta abierta la invitó a entrar
Adentro
Una pequeña multitud de almas
Volaba la fantasía contada
Por una espalda
Con alas
Vamos
Dijo él
Sí
Dijo ella
Y el de la espaldas con alas
La tomó de la mano
Eligió el camino
Y comenzaron a andar
Y así anduvieron
De la mano
Días que fueron semanas
Y semanas que fueron meses
Anduvieron quién sabe qué suma de tiempo
Los más diferentes caminos
Ocuparon quién sabe que suma de longitud
Los más diferentes espacios
Él
El de la espalda con alas
En cualquier lugar desplegaba la magia
Sus manos y su voz
Disfrazadas
Invitaban a volar
A toda alma dispuesta
Ella miraba
Y deseaba
Volar
Cuentan que una mañana sintió cosquillas en su espalda
Y las cosquillas comenzaron a acompañarla
Desayunaba andaba almorzaba andaba cenaba andaba dormía
andaba con las cosquillas a cuestas.
Al tiempo
Las cosquillas en la espalda
Le molestaban cuando se quería sentar
Y al un tiempo más
No podía dormir de espaldas
Las cosquillas demasiado grandes
No la dejaban.
Una noche estrellada del invierno equinoccial
Se paró frente a la ventana cerrada
Desnuda
Y en el vidrio empañado
Vio reflejadas sus alas
Me voy
Dijo ella
A volar
Él no dijo nada
Abrió la ventana
Ella
Él bajó la mirada
Se arrojó al vacío
Ella
Pude mostrarle el vuelo
Dijo él
Desde sus lágrimas
Pero no pude enseñarle a volar.
...Pensó dagual
Se despertó una mañana con el deseo de volar
Y desayuno con el deseo de volar en la mesa
Y anduvo días con el deseo de volar a cuestas
A la semana se paraba frente el espejo
Desnuda
Apretaba fuerte los dientes para que le saliesen alas
Porque deseaba volar
Y anduvo así días que fueron semanas apretando fuerte los dientes para que le saliesen alas
Con el deseo de volar a cuestas
Algunos meses después
Una noche del invierno del sur
Abrió la ventana
El viento helado lastimó el calor de la casa
Deseó más que nunca
Tener alas
Y volar
Y salió a caminar
Dos vueltas mas allá de la última esquina
Una puerta abierta la invitó a entrar
Adentro
Una pequeña multitud de almas
Volaba la fantasía contada
Por una espalda
Con alas
Vamos
Dijo él
Sí
Dijo ella
Y el de la espaldas con alas
La tomó de la mano
Eligió el camino
Y comenzaron a andar
Y así anduvieron
De la mano
Días que fueron semanas
Y semanas que fueron meses
Anduvieron quién sabe qué suma de tiempo
Los más diferentes caminos
Ocuparon quién sabe que suma de longitud
Los más diferentes espacios
Él
El de la espalda con alas
En cualquier lugar desplegaba la magia
Sus manos y su voz
Disfrazadas
Invitaban a volar
A toda alma dispuesta
Ella miraba
Y deseaba
Volar
Cuentan que una mañana sintió cosquillas en su espalda
Y las cosquillas comenzaron a acompañarla
Desayunaba andaba almorzaba andaba cenaba andaba dormía
andaba con las cosquillas a cuestas.
Al tiempo
Las cosquillas en la espalda
Le molestaban cuando se quería sentar
Y al un tiempo más
No podía dormir de espaldas
Las cosquillas demasiado grandes
No la dejaban.
Una noche estrellada del invierno equinoccial
Se paró frente a la ventana cerrada
Desnuda
Y en el vidrio empañado
Vio reflejadas sus alas
Me voy
Dijo ella
A volar
Él no dijo nada
Abrió la ventana
Ella
Él bajó la mirada
Se arrojó al vacío
Ella
Pude mostrarle el vuelo
Dijo él
Desde sus lágrimas
Pero no pude enseñarle a volar.
Quito, 24 de abril de 2.004
03:05 am
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